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domingo, 25 de enero de 2026

El descenso de Al Powell: La Conspiranoia más Oscura de los 80

¿Alguna vez te has preguntado qué pasaría si tus películas y series favoritas de los 80 estuvieran conectadas de la forma más retorcida posible? Pues abróchate el cinturón, porque hoy te traigo una conspiranoia fan tan elaborada como absurda: la verdadera historia de Al Powell, el simpático policía de Jungla de Cristal.


Spoiler: la historia no es tan simpática.





El Trauma que lo Empezó Todo: Nueva York, 1984



 
Todos recordamos al sargento Al Powell como ese poli negro entrañable que compra Twinkies y ayuda a John McClane por walkie-talkie.



Egon explicando la teoría con los Twinkies.

Pero retrocedamos un poco. Al era un joven policía en Nueva York, y 1984 fue... digamos que un año intensito.

¿Recuerdas cuando un 'marshmallow' gigante intentó destruir la Gran Manzana en Cazafantasmas? Pues imagina ser un policía novato presenciando eso. Demonios interdimensionales, portales al infierno, el 'muñequito' de los Marshmallows... No es exactamente el entrenamiento estándar de la academia.



Cuando envió a los Cazafantasmas al Ayuntamiento


Al quedó traumatizado. Semanas después, en un callejón oscuro, los nervios le traicionaron. Creyó ver una amenaza sobrenatural y disparó. Cuando bajó el arma, no había ningún fantasma. Solo un crío de 13 años.

La investigación lo absolvió, pero él sabía la verdad, así que hizo lo único que podía hacer: desaparecer.



Gus, el Chófer de Limusinas

Al colgó la placa, se cambió el nombre a "Gus" y buscó el trabajo más alejado posible de la violencia: conductor de limusinas en Nueva York.

En Cocodrilo Dundee, hay un chófer llamado Gus que ayuda al protagonista a adaptarse a la ciudad. ¿Coincidencia? Según esta teoría, ni de coña. Ese era Al Powell intentando reconducir su vida.



"!Tranquilo!, Soy chófer de limusina."


Mick Dundee, con su filosofía relajada de "no te preocupes, todo saldrá bien", fue exactamente lo que Al necesitaba. Y fue Dundee quien le dio el consejo definitivo: "Vuelve a ser policía, amigo. Pero hazlo lejos de aquí. La costa oeste te vendría bien".



El Reinicio en Los Ángeles

Al se trasladó a California y entró en el LAPD. Nuevo nombre, nueva ciudad, nueva oportunidad. Pero como dice el refrán (y Neil Gaiman), 'vayas donde vayas, te llevas a ti mismo contigo'.

Llegamos a la Navidad de 1988. Al está comprando un montón deTwinkies en la tienda 24h de una gasolinera cuando recibe la llamada que lo enviará al Nakatomi Plaza. Pero fíjate en los detalles:

- Los Twinkies: Al le dice al dependiente que son para su esposa embarazada. Pero mira sus manos. No lleva anillo. No hay esposa. Los Twinkies son su conexión con la explicación que Egon Spengler dio sobre la energía psicocinética en Nueva York. Son su forma de racionalizar lo irracional.



- La mentira: Inventa una familia porque es más fácil que admitir que está solo, obsesionado con un trauma que nadie más entiende.

¿Y el anillo pa' cuándo?



El hundimiento

Y entonces llega el momento crucial. Para salvar a John McClane, Al debe hacer lo único que juró no volver a hacer: disparar a matar. El sonido de ese disparo final a la cabeza del terrorista es el sonido de su cordura rompiéndose en mil pedazos.




Dos personas muertas a sus manos. Un niño en Nueva York como le contó a John por radio y ahora un terrorista en Los Ángeles. Para Al, ya no hay diferencia. Su mente no puede soportarlo más.



Welcome to Chicago (o no)

Aquí es donde la teoría se pone realmente chunga. Según esta versión, Al sufrió un colapso mental total y fue internado en una institución psiquiátrica. Y para escapar del horror de su realidad, su mente creó un refugio.

Ese refugio se llama Cosas de Casa (Family Matters).

Piénsalo: de repente Al Powell es Carl Winslow. Ya no está en Los Ángeles ni en Nueva York. Está en Chicago, en una casa preciosa, con una esposa afectuosa (Harriette), tres hijos, y sigue siendo policía, pero en un mundo donde nadie muere de verdad y todos los problemas se resuelven en 22 minutos con risas enlatadas.

Es el sueño americano perfecto. Demasiado






La Llegada de Steve Urkel

La culpa no desaparece tan fácilmente. El subconsciente de Al empieza a sabotear su propia fantasía, y lo hace en forma de adolescente con tirantes y voz chillona: Steve Urkel.

¿Alguna vez te has preguntado por qué Carl odia tanto a Urkel? No hay una razón lógica para ese nivel de repulsión. Y es porque Urkel representa al crío que Al mató en Nueva York.

Urkel invade su casa, destruye su paz, y le recuerda constantemente su fracaso. Por más que Carl intente echarlo, Urkel siempre vuelve. Porque la culpa siempre vuelve.


"¿He sido yooo?". Pues sí, es ese crío quien lo inició todo.








El Colapso del Sueño

Con el tiempo, los cimientos de la fantasía se vuelven inestables:


- La hija pequeña, Judy, desaparece de la serie sin explicación. La mente de Al ya no puede mantener en pie la ilusión.

        - Carl sufre un ataque al corazón en uno de los episodios. El mundo de Chicago se está         desmoronando.

- Los personajes secundarios van y vienen sin coherencia. El sueño se fragmenta.

- Aparecen robots y figuras absurdas como versiones enanas de ellos mismos.


La Cruda Realidad

Y así terminamos donde empezamos: con Al Powell en una celda acolchada, en algún hospital psiquiátrico de California. Todo Cosas de Casa fue el intento desesperado de un hombre roto por perdonarse a sí mismo.

Las risas enlatadas son el eco de una cordura que ya no existe. Ese Chicago nunca fue real. Carl Winslow nunca existió. Solo queda Al, atrapado entre el recuerdo de un niño muerto en Nueva York y un sueño imposible en Chicago.


Conclusión

¿Es esta teoría completamente ridícula? Por supuesto. ¿Tiene sentido si analizas demasiado los detalles de películas y series que nunca pretendieron estar conectadas? Sorprendentemente, sí.

La próxima vez que veas un capítulo de Cosas de Casa, no podrás evitar preguntarte: ¿y si Carl Winslow está sonriendo porque es lo único que le queda para no derrumbarse?









¿Tienes tu propia teoría conspiranoica sobre universos cinematográficos conectados? ¡Déjala en los comentarios!


miércoles, 25 de diciembre de 2024

Hace 110 años se paró la I Guerra Mundial por Navidad



La guerra había comenzado en julio de 1914, y para diciembre, los soldados estaban atrapados en trincheras bajo condiciones extremas, sin avances significativos en el frente. La llegada de la Navidad trajo un breve respiro a la violencia. Aunque no fue una tregua oficial ni universal, involucró a miles de soldados británicos, alemanes y, en menor medida, franceses, quienes decidieron cesar las hostilidades por iniciativa propia.

En la víspera de Navidad, soldados alemanes decoraron sus trincheras con velas y árboles de Navidad y comenzaron a cantar villancicos como Stille Nacht (Noche de Paz). Los británicos respondieron cantando sus propios villancicos. Esto llevó a intercambios verbales amistosos entre ambos bandos.
El día de Navidad, soldados desarmados salieron al terreno neutral entre las trincheras. Se saludaron, intercambiaron regalos como tabaco, comida y alcohol, e incluso jugaron partidos improvisados de fútbol.

En algunos sectores, los soldados aprovecharon la tregua para enterrar a los muertos que habían quedado en tierra de nadie. En ciertas ceremonias, capellanes realizaron lecturas religiosas bilingües.

La tregua varió según las zonas del frente. En algunos lugares duró solo unas horas; en otros se extendió hasta Año Nuevo. Sin embargo, no se observó en todo el frente occidental ni en el frente oriental. Las órdenes superiores rápidamente tomaron medidas para evitar que algo similar volviera a ocurrir, temiendo que socavara la moral combativa.

The Daily Mirror – Viernes, 8 de enero de 1915



Foes became friends on Christmas Day, when British and Germans arranged an unofficial truce. The men left the trenches to exchange cigars and cigarettes and were even photographed together. This is the historic picture, and shows the soldiers of opposing Armies standing side by side.

Los enemigos se hicieron amigos el día de Navidad, cuando los británicos y los alemanes acordaron una tregua no oficial. Los hombres abandonaron las trincheras para intercambiar puros y cigarrillos e incluso fueron fotografiados juntos. Esta es la imagen histórica y muestra a los soldados de los ejércitos opuestos de pie uno al lado del otro.

The London Illustrated News – Sábado 9 de enero de 1915
"Soldados británicos y alemanes del brazo e intercambiándose los sombreros: una tregua navideña entre trincheras opuestas. dibujado por ac michael sajones y anglosajones confraternizando en el campo de batalla en la temporada de paz y buena voluntad: oficiales y soldados de las trincheras alemanas y británicas se encuentran y se saludan – un oficial alemán fotografiando a un grupo de enemigos y amigos."

En la población de Messines, en Bélgica, alzaron una estatua conmemorativa:




En este anuncio de la cadena de supermercados Sainsbury's representaron el evento en su centenario:



sábado, 2 de diciembre de 2023

El Nokia N91 tenía el disco duro mecánico más pequeño del mundo (físicamente)


El móvil salió al mercado en 2006 y tenía 4gb en su disco Toshiba MK4001MTD, "con capacidad para 3.000 canciones".

Obtuvo el récord Guinness al disco mecánico más pequeño, aunque este dato no lo he podido contrastar al no encontrar referencia en la web de los récords.

También disponía de una cámara de 2 megapíxeles y teclado deslizante. Corría bajo el sistema operativo Symbian S60 3a versión.





Otra curiosidad es que, en la época, la gente se quejaba de su peso que era de 160 gramos.

https://www.xataka.com/analisis/nokia-n91-analisis

Un iphone 15 pesa 170gramos, como referencia.







Comparativa con varios objetos



Junto a una tarjeta Micro-SD










sábado, 15 de julio de 2023

"Es tu día de suerte". O cómo detener a 100 fugitivos regalando "entradas" para la Superbowl

Corría el año 1985, cuando una nueva cadena de televisión, 'Flagship International Sports Television', ofrecía como reclamo publicitario un sorteo de entradas para acudir al partido del equipo local, los Washington Redskins, contra los Cincinnati Bengals, y la posibilidad de conseguir una entrada para la final de la SuperBowl en un sorteo posterior.


La empresa. cuyas siglas coincidían con 'Fugitive Investigate Strike Team', era en realidad una invención del Departamento de Policía y del Marshall del distrito de Columbia.



Los "afortunados" no eran otros sino delincuentes a los que enviaron invitaciones a su último domicilio registrado. De los 3.000 sospechosos contactados, algo más de un centenar aún vivían allí y confirmaron su asistencia con una simple llamada telefónica a las presuntas oficinas de la cadena.




A partir de ahí, se inició el despliegue. Todos los partícipes en el evento eran agentes, desde la mascota, hasta el personal de limpieza, pasando por las cheerleaders.

Debían recibir a los delincuentes con una sonrisa para no levantar sorpresas, y las animadoras acompañarles en todo momento cogiéndoles de la cintura y abrazándoles para intentar detectar cualquier posible arma. Un cacheo discreto.




Posteriormente se llevaba a los invitados a un podio donde debían identificarse. El maestro de ceremonias comprobaba vía telefónica con su "redacción" si su identidad coincidía con la ficha policial, les entregaba la entrada y les hacía pasar en grupos de 10 a la siguiente sala para asistir al almuerzo previo al partido...

Con la salvedad de que en vez de un convite les esperaban 25 agentes de la policía metropolitana y del grupo de operaciones especiales, quienes los arrestaban y llevaban a los autobuses preparados para su traslado a dependencias. 


Entre los 101 detenidos, se encontraban dos de los diez más buscados, además de 15 acusados de asalto, 5 por robo, 59 por incumplimiento de la libertad condicional, 18 por tráfico de drogas y otros cargos como violación, fraude, o causar incendios.

La parafernalia resultó tan creíble que incluso el abogado de una emisora real se quejó de que no tenían licencia para operar en el distrito de Columbia y les hacían competencia desleal.

Un año antes, en 1984, algo similar se realizó en Nueva York. Cada fugitivo recibía una notificación postal indicando que habían ganado premios en la lotería de entre 250$ y 10.000$. En Connecticut, "ganaron" entradas para un concierto de Boy George incluyendo una cena para dos y traslados en limusina.

Esta práctica resultaba ideal, ya que los delincuentes generalmente eran apresados desprevenidos y desarmados. La cifra total ascendió a 3.309 arrestos.


Os dejo un par de vídeos. Uno se tiene que ver directamente en youtube por temas de derechos: 

https://www.youtube.com/watch?v=1LsNBA2XwXU






pd: también salió en Los Simpson: